A un alma se la mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano a una catedral por la altura de sus torres.


a-alma-se-mide-amplitud-deseos-del-mismo-que-se-juzga-antemano-a-catedral-altura-torres
gustave flaubertalmasemideamplituddeseosdelmismoquejuzgaantemanocatedralalturatorresun almaalma sese lala midemide porla amplitudamplitud desus deseosdel mismomismo modomodo queque sese juzgajuzga dede antemanouna catedralcatedral porla alturaaltura desus torresa un almaun alma sealma se lase la midela mide pormide por lapor la amplitudla amplitud deamplitud de susde sus deseosdel mismo modomismo modo quemodo que seque se juzgase juzga dejuzga de antemanoantemano a unaa una catedraluna catedral porcatedral por lapor la alturala altura dealtura de susde sus torresa un alma seun alma se laalma se la midese la mide porla mide por lamide por la amplitudpor la amplitud dela amplitud de susamplitud de sus deseosdel mismo modo quemismo modo que semodo que se juzgaque se juzga dese juzga de antemanode antemano a unaantemano a una catedrala una catedral poruna catedral por lacatedral por la alturapor la altura dela altura de susaltura de sus torresa un alma se laun alma se la midealma se la mide porse la mide por lala mide por la amplitudmide por la amplitud depor la amplitud de susla amplitud de sus deseosdel mismo modo que semismo modo que se juzgamodo que se juzga deque se juzga de antemanojuzga de antemano a unade antemano a una catedralantemano a una catedral pora una catedral por launa catedral por la alturacatedral por la altura depor la altura de susla altura de sus torres

A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torresUna buena animadora no se mide por la altura de sus saltos, sino por el lapso de su espíritu.Se le denomina Juzga a un hombre tanto por sus amigos como por sus enemigosLe cuento valiente quién supera sus deseos que él que conquista a sus enemigos; por la victoria más dura está sobre uno mismo.