Las cosas que sean objeto de nuestros deseos, deseémolas sin ardor, no sólo porque no merecen ser apetecidas de otro modo, sino porque deseándolas ardientemente, nos causan mil desasosiegos.


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En la vida hay varias clases de personas: las que ven la vida pasar, las que se preguntan por qué suceden las cosas así, las que se lamentan de que las cosas no ocurran de otro modo y las que hacen que las cosas sean así y no de otro modo.Elegimos ir a la Luna en esta década y hacer las otras cosas. No porque sean fáciles, sino porque son difíciles.Existe tres cosas que me decepcionan: La hipocresía, porque no nos permite confiar. La injusticia, porque hace ver a unos más que otros cuando no se lo han ganado. Y la deslealtad porque deja sin piso parte de nuestros principios.•	“nos enamoramos de lo imposible a veces, porque nunca nos gusto que las cosas sean demasiado posibles”La felicidad no consiste en las muchas cosas poseídas, sino en el modo de gozarlas, aunque sean menos.Perdonan, no porque se lo merecen perdón, sino porque se merece la paz.